EL DESARROLLO FÍSICO EN EL DEPORTE BASE: ¿TENEMOS EN CUENTA EL ESTADO MADURATIVO DE LOS JUGADORES PARA PLANIFICAR A LARGO PLAZO?

La preparación física es un apartado relacionado con el rendimiento en el fútbol, no cabe duda.

¿cómo organizar la preparación física para aprovechar cada etapa? ¿Cómo darle a cada niño o niña lo que necesita? ¿Qué entrenar en cada edad?

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Tabla 1 y Tabla 2. Lloyd, R.S. y Oliver, J.L., (2012). The youth physical development model: a new approach to long-term athletic development,Strength and Conditioning Journal 34 (3): 61-72.

 

PMV: Pico máximo de velocidad

HMB: Habilidades Motrices Básicas

HMD: Habilidades Motrices Deportivas

La preparación física es un apartado relacionado con el rendimiento en el fútbol, no cabe duda. A cualquier entrenador le gustaría tener un equipo que jugase bien al fútbol y, además, que fuera físicamente poderoso. Sin embargo, cuando entrenamos en fútbol base no deberíamos centrarnos en el rendimiento a corto plazo, sino en el desarrollo apropiado de cada futbolista. Es aquí cuando nos podemos hacer preguntas como… ¿cómo organizar la preparación física para aprovechar cada etapa? ¿Cómo darle a cada niño o niña lo que necesita? ¿Qué entrenar en cada edad?

El desarrollo físico a largo plazo se antoja como un aspecto transcendental. De este modo, el primer punto que deberíamos tener en cuenta es discernir entre la edad cronológica y biológica. La primera se refiere a los años desde que el deportista nace, es decir, lo que viene en nuestro DNI. La segunda es la edad en la fase de maduración del jugador, donde afecta la edad cronológica y el entorno hormonal, en gran parte para estas edades. Además, deberíamos saber que las diferencias hormonales entre sexos es un hecho, y las mujeres empiezan la adolescencia antes en general, por lo que deberíamos adaptar la planificación dependiendo del sexo de los jugadores. Así, podríamos encontrarnos en un mismo equipo con jugadores de enero o de diciembre, con precocidad o retraso madurativo, en definitiva, puede haber jugadores que se lleven casi 2 años de desarrollo.

Una vez que conocemos estos aspectos del desarrollo, podríamos empezar a mirar al grupo de jugadores de una forma diferente, sabiendo que alguno o alguna de ellos estarán más adelantados y otros más retrasados en su maduración, y que como entrenadores lo tendremos presente para organizar nuestro trabajo. Cada entrenador tendrá un contexto diferente al que adaptarse.

El modelo que se plantea tiene en cuenta los diferentes momentos sensibles de mejora en su evolución, de forma que a lo largo de su etapa formativa trabaje todos los contenidos en sus momentos apropiados, para optimizar su desarrollo.

Según las tendencias más actuales sobre entrenamiento, las primeras etapas formativas deberían centrarse en las habilidades motrices básicas y la fuerza.  Se trata, ni más ni menos, de los movimientos más fundamentales para el ser humano: saltar, empujar, lanzar objetos, gatear, correr en zig-zag, girar… En este caso la fuerza estaría aplicada a estos movimientos tan básicos. El objetivo sería experimentar diferentes tipos de movimientos para que el niño o niña adquiera mayor facilidad para moverse y relacionarse con el medio.

En la siguiente etapa de la infancia, se empezaría a dar mayor importancia a las habilidades motrices específicas o deportivas, es decir, los movimientos más específicos del deporte en cuestión. Este punto podría cubrirdesde el frenado, una sentadilla, una bisagra de cadera, sprint o inicio al cambio de dirección o la recepción de salto hasta el desarrollo técnico de dominio del balón. A su vez, en esta etapa la movilidad, la agilidad, velocidad, potencia y fuerza deben ser contenidos a trabajar ya que los niños se encontrarían en una fase sensible para su desarrollo. Todo ello realizado mediante una estructura flexible y abierta en gran parte, fácilmente aplicados a través dejuegos o circuitos de calentamiento.

A partir de la adolescencia, el entorno hormonal cambia y la especificidad del deporte debería ser progresivamente mayor. En esta etapa, a su vez, debería empezar el trabajo de fuerza hipertrófica o de desarrollo muscular. Cabe destacar que el entrenamiento de fuerza estaría orientado al fútbol, no al culturismo, por lo que la precisión del programa por parte de los preparadores físicos será clave.

Finalmente, en los últimos años de la adolescencia y el inicio de la etapa adulta, empezaría el entrenamiento más exhaustivo de la resistencia. No obstante, esto no quiere decir que no se trabaje antes, ya que se puede mejorar la resistencia mediante las posesiones, juegos de fútbol reducido, ataque-defensa, circuitos físico técnicos… pero sí que se podría incluir el entrenamiento analítico de carrera para optimizar a los futbolistas.

Como conclusión, las tablas propuestas por los autores sintetizan de una forma muy visual y completa la situación madurativa y evolutiva del desarrollo y los contenidos a trabajar para cada etapa. Ahora es el cuerpo técnico quien debería proponer ejercicios acordes a la edad cronológica y biológica además de atender los casos especiales de niños o niñas que se encuentren fuera de la media del equipo.

 

Bibliografía:

 

Joyce, D. y Lewindon, D., (2014). High-performance training for sports, USA:Human Kinetics

ARTICULO DE ALBERTO PÉREZ DE CIRIZA